martes, 31 de enero de 2012

Qué es y para qué sirve la visualización


La visualización es una herramienta que permite poner en marcha proyectos e ideas a través de la mente. Es parecido a meditar. Algunos dicen que es más suave y menos efectiva, pero no estoy de acuerdo. Todo depende de la fuerza, intención e intensidad que le demos al hacerla.

Otros creen que visualizar es lo mismo que imaginar y no es del todo cierto. La diferencia entre ambas, está en la fuerza e intención que le damos al hacerla. Cuando visualizamos hay un porqué, una razón, una intensidad, una intención, una fuerza específica que no tiene la imaginación.

Utilizamos la visualización tanto para ayudarnos en nuestra evolución y crecimiento personal, como en la consecución de un proyecto o idea, ya sea de índole económica, resolución de problemas, encontrar soluciones o caminos, entrar en contacto con nuestro yo. etc.

La visualización es una herramienta que ayuda a abrir canales, es decir, potencia la creatividad, la intuición, la videncia, la confianza en nosotros, etc. Habrá personas que no percibirán nada; otras, verán colores, sentirán o percibirán la energía, verán señales o recibirán información. Como siempre, cuanto más trabajemos con esta técnica, más percibiremos. 

Las visualizaciones pueden ser guiadas o personales. Las primeras, están dirigidas por una persona que va marcando las distintas fases de la visualización y suelen ser más fáciles de seguir. Y están las personales, las que hacemos según nuestro propósito y gusto.

Antes de hacer una visualización hay que saber porqué, para qué y qué queremos conseguir con ella. Es decir, el motivo, la intención, y dependerá de la fuerza que le demos a nuestra mente y corazón para conectar más o mejor con lo que deseamos.

Podemos hacer visualizaciones pensando en nosotros, en el universo, en la tierra, en un tema en concreto, en nada y ver qué pasa. Es un mundo amplio, en el que siguiendo unos pasos sencillos podemos trabajar para conseguir ciertas metas personales, expandir la energía, abrir y ampliar nuestro conocimiento interior.

La visualización no entraña ningún tipo de peligro para nadie. Os animo a que cuando os apetezca, pongáis en marcha visualizaciones y descubrías muchos cosas sobre vosotros.

Los Seres de Luz o energía de Amor


Muchas veces hablamos de los seres de luz y no sabemos a quiénes nos referimos. Voy a intentar explicarlo brevemente.

Todos somos seres de luz, sin excepción alguna, desde las personas más espirituales a las que se comportan de la peor manera posible. Otra cosa, es cómo lo desarrollamos y trabajamos. Una vez más, debemos recordar que todo está en nuestras manos. 

Somos Luz, o lo que es lo mismo, Amor; y como tales, tenemos una energía vibracional, unos más elevada que otros, que va en consonancia a nuestro trabajo evolutivo, de crecimiento interior. La nuestra, la de los seres humanos, tiende a ser de menor vibración a la de otros seres y generalmente, no nos referimos a nosotros como seres de luz, aunque vuelvo a repetir, que lo somos.


¿Cómo podemos identificar la energía? Sientiéndola a través del corazón. No con los ojos físicos. Hay veces que al estar con otras personas sentimos bienestar sin que haya ocurrido nada extraordinario; otras en cambio, es al revés, saludamos a alguien y al momento, sentimos un cansancio. Unos nos aportan energía positiva, y otros, la quitan de manera inconsciente. Todos intercambiamos energía. 

Llamamos Seres de Luz a las entidades que tienen una vibración energética elevada. Su misión es la de enseñarnos, guiarnos, brindarnos información y, ayudarnos a crecer a nivel espiritual, evolutivo y personal. Podemos llamarles ángeles, arcángeles, entidades cósmicas, energías celestiales, etc. 

Su presencia es constante en nuestra vida. A veces se presentan como energía, como una luz brillante, grande, limpia, pura, de una claridad muy especial. Otras, su presencia tiene un aspecto más físico. Es fácil reconocerles, se perciben con mucha nitidez, no pasan desapercibidos. Normalmente irradian un calor muy envolvente, cálido; y su energía nos resulta familiar, es reconocible. Nos sentimos como en casa.

Podemos ponernos en contacto con ellos a través de la meditación, de la oración, de seres que hacen de intermediarios entre ellos y nosotros. Sus mensajes suelen estar orientados a mejorar nuestra vida, a superar nuestros miedos y angustias, marcan pautas para encontrar nuestro camino, o lo que es lo mismos, a vivir con y desde el Amor en todo aquello que hagamos, pensemos, sintamos y seamos.

Pienso que hay seres de luz viviendo entre nosotros. Hay seres que siendo anónimos o conocidos, actúan ayudando a los demás, consiguiendo que nuestra vida cambie positivamente, se transforme e ilumine, haciendo de nosotros mejores personas.

Los Seres de Luz siempre están con nosotros. Estemos abiertos a su presencia. Siempre, día a día, están sus manos amorosas y acogedoras para nosotros, acudamos a ellos sin temor, nos sorprenderán. Y ya que dentro de unas horas viviremos la apertura de una puerta energética de amor y luz, 11.11.11., por qué no aprovechamos este momento y nos ponemos nuevamente en sus manos y dejamos que nos guíen en aquello que necesitemos. 

Preguntas sobre nuestros seres queridos ante su partida


Mary Carmen en uno de los comentarios de la entrada anterior, tras la muerte de su madre, preguntaba a dónde había ido, cómo estaba y se sentiría, que pensaría, si podía verle, etc. Éstas son  algunas de las preguntas que solemos hacernos cuando perdemos a un ser querido.

Antes de que llegue el momento de la muerte, los seres que están a punto de partir, suelen hablar de que ven a seres que partieron antes que ellos. A veces comentan que están con su madre, que ha venido a buscarles un tío, un hermano, un amigo, etc. 

No partimos sólos, lo hacemos acompañados por seres que amamos, quisimos y tenemos una vinculación especial con ellos. Nos guían y tranquilizan, haciendo que el tránsito sea lo más fácil y tranquilo posible.

Al morir, no todos seguimos el mismo proceso; unos van más rápido y otros más lentos, pero seguimos el camino correcto, el de la luz. Volvemos a casa, pero cada uno sigue su ritmo y vibración. Algunos seres pasan de plano y otros deciden quedarse para ocuparse de sus proyectos, seguir aprendiendo, ayudar a sus familiares, etc.

Las personas que se marcharon sin haber podido arreglar problemas o situaciones que quedaron inconclusas, suelen necesitar más tiempo para superarlas que quienes se marcharon libres de responsabilidades. Incluso, hay seres que necesitan pasar un tiempo descansando y recuperándose del sufrimiento o dolor que pudieron vivir tras sufrir una larga enfermedad, dolorosas experiencias, frustraciones o situaciones complicadas.

Tras pasar digamos "por unas vacaciones relajantes" donde el alma se recupera, algunos seres eligen quedarse junto a sus seres queridos aportando su luz y guía, su fuerza para que superen el dolor de su pérdida o ayudarles en otras situaciones.

Si, los seres nos escuchan, nos ven, nos sienten. Lo hacen a nivel energético, a través del amor que nos une, aunque invisible es poderoso y eterno.

¿Podemos pedirles que nos ayuden? La respuesta es si, pero sin abusar. Siempre y cuando lo hagamos con el corazón, desde el amor, y tengamos muy claro que ellos son libres de partir y deben seguir su camino hacia la luz. Es decir, no debemos atarles para que se queden con nosotros, aunque ellos eligan continuar a nuestro lado por algún motivo especial.

¿En qué nos pueden ayudar? A superar nuestro dolor, la pena, la ausencia, en saber cómo se encuentran, si están bien, en algún tema concreto que nos preocupe, etc.

Nosotros también podemos ayudarles. Aunque se encuentren bien, nunca está de más enviarles luz y amor, para que sigan su camino, su proceso. 

Permaneceremos atentos a nuestros sueños, pues es habitual que les veamos mientras soñamos y nos den información, como por ejemplo, se despidan si antes no lo pudieron hacer, nos dicen si están bien, o nos mandan amor y paz....

Además de los sueños pueden notarse su presencia a través de otras señales, como pueden ser los aromas, luces de colores, sentirles cerca porque nos acarician, etc. Cada persona es un mundo y ellos se pondrán en contacto con nosotros de la manera que consideren que es la más adecuada para que podamos entender lo que nos dicen.

Y por último, si vemos que no somos capaces de interpretar o ver sus señales, siempre podemos acudir a algún especialista que sea de confianza que nos ayude a comunicarnos con ellos.

Enviando Luz y Amor


Hoy quiero hablar sobre un tema que es muy sencillo en todo su proceso, pero explicarlo parece más complicado. Intentaré ser lo más clara posible y ojalá lo consiga. Se trata del envío de luz y amor, en qué consiste y cómo hacerlo. 

Se puede enviar Luz y Amor a todos los seres, ya estemos vivos y muertos. Pero a qué nos referimos exactamente cuándo hablamos de Luz y Amor, pues nada más y nada menos, que a lo que indican dichas palabras.

El Universo, los diferentes planos, dimensiones y vibraciones que nos rodean y en los que vivimos, son energía, al igual que nosotros. Ésta, está llena de color, de amor, de luz que irradia la vibración amorosa y positiva. La Luz que nos rodea es más pura, brillante que la que vemos con los ojos físicos. Ya que la vemos a través del corazón, de la intuición.

Lo mismo ocurre con el Amor.Vivimos inmersos en el , somos amor pero no se olvidad Vemos el amor como una energía de unión entre los distintos seres ya sea familiar, de pareja, de amistad. Sin embargo, el Amor es mucho más que nuestra percepción. Lo abarca todo, es y está en todo.

Cuando alguien está mal, le vemos preocupado o con dificultades, solemos decir que le enviamos luz, amor y energía. En realidad, lo que estamos haciendo, es que a través de nuestra intención, de nuestro deseo, que encuentre las herramientas, los mecanismos que le lleven a dar con la respuesta, solución o bienestar que necesite. Y funciona. Todos estamos conectados entre sí de manera invisible a nuestros ojos pero no a nuestro corazón. Existen carreteras invisibles, conexiones de energía que hacen que ésta se mueva y conectemos con la persona que queremos.

Cuando enviamos energía, Luz y Amor a los seres vivos, lo podemos hacer a través de Reiki, oración o energías similares; también, siendo conscientes de que queremos que esa persona encuentre lo que necesita. Nuestra petición debe ser clara y precisa, totalmente objetiva, pediremos que le llegue todo aquello que necesita. 

Pondré un ejemplo, ante una ruptura amorosa de alguien cercano o nuestra. No debemos pedir que esas personas vuelvan a estar juntas, sino pediremos que encuentren su camino, su verdad. Imaginaros que después de pedir por su vuelta con tanta fuerza e ímpetu, vuelven; pero la relación todavía es peor de lo que era antes y el sufrimiento mayor. Si han de volver, ya lo harán.

A veces sin querer y desde nuestra manera de entender el amor, podemos entrometernos en las vidas de los demás e interferir en ellas cuando no es necesario y no sabemos las consecuencias que tendrá en todos nosotros.

Con los seres que han fallecido. Al enviarles Luz y Amor, lo que estamos haciendo es que se encuentren arropados, amados, queridos, que no se sientan atrapados entre este mundo y el otro plano; deben volver a casa, al Amor y el camino para hacerlo es a través de la Luz. Lo que para nosotros es una autopista, para ellos es la Luz.

Lo más importante al enviar Luz y Amor, es la intención. Debe nacer del corazón, estar llena de fuerza y en ella va implícito una vez más, que deseamos su bienestar de manera objetiva.

Una de las maneras más sencillas de hacerlo, es al encender una vela pensando en ellos. Asociamos la llama de la vela, con un faro en la oscuridad, y a su vez, les estamos diciendo que deben encontrar la luz que está esperándoles. Digamos que es un recuerdo, una constante y una manera de reforzar nuestro deseo que su viaje sea lo mejor posible.

Hay quienes encienden velas todos los días a sus seres. Es una cuestión personal. El ritmo de consumo nos indicará cómo está el ser. Cuánto más lento, más necesidad de luz e iremos encendiendo más velas hasta ver que se consumen de manera normal. Normalmente suelen usarse velas blancas.

Podemos enviar Luz y Amor, a través de la oración. De rezar, de poner nuestra intención en la fuerza de la vibración que tiene la oración. Los creyentes, suelen poner misas a los seres y la vibración que se mueve en ellas, les ayuda a elevarse.

También podemos enviar Luz y Amor, en una visualización, en una meditación. Siempre y cuando la intención sea la adecuada, es decir, que desde el corazón deseemos que encuentren paz, amor, la luz que guíe su camino en esa vuelta a casa.

Como veis es sencillo, espero no haberme extendido demasiado.

Hablando de niños


Pienso en los Reyes Magos y automáticamente aparecen ante mi, imágenes de niños sonrientes, ilusionados, llenos de esperanza, temorosos y a la vez entusiasmados, y sobre todo, llenos de alegría.

Así que aprovechando que son fechas en las que los niños son más protagonistas que otras veces, hablaré de ellos en esta entrada.

Los niños están abiertos a lo nuevo, no analizan como nosotros todo lo que ven, piensan, sienten y perciben. La imaginación y creatividad forman parte de sus vidas, pero tampoco debemos olvidar que están menos contaminados mentalmente que nosotros.

La mayor parte de los niños perciben situaciones y seres. Con el paso del tiempo dejan de hacerlo, ya sea por la educación que reciben, porque vivimos en una sociedad que tiende a marginar y criticar a los diferentes, porque se les olvida que saben ver. no le dan importancia a lo que perciben, etc..

Hace unos días, unos padres me comentaban que su niño de cuatro años, les dijo que cuando era pequeño, antes de ser el de ahora, vivía en un pueblo, tenía un burro, se llamaba Carmen y les describió a qué se dedicaba. Lo dijo sin más, no le dio importancia a lo que decía. Sabía quién había sido en otra vida, lo consideraba normal. 

El niño recordó de pronto quién había sido, y este hecho no suele ser único, ni especial. Muchas veces los niños recuerdan pasajes o información de sus vidas pasadas y saben quiénes son en la actual. Para ellos no supone ningún trauma, ni un problema. Se trata simplemente de una información más.

Otro niño, el hijo de una amiga mía, ve a seres que se han muerto desde que era pequeñito. Pensaba que el resto de su familia les veía y no entendía por ejemplo, que cuando se montaban en el coche, su madre no les pusiera el cinturón de seguridad a los niños que les acompañaban. Según fue haciéndose más mayor, fue consciente de que veía con claridad a los seres, ya fueran niños o adultos. A veces se asustaba porque, algunos seres le pedían ayuda y él no sabía a qué se referían. Otras veces, en cambio, se sentía seguro al sentirse acompañado por luces de colores.

Este niño, gracias a la ayuda de su madre, ha ido entendiendo e integrando lo que ve y percibe. Para él es algo natural, forma parte de su ser. Es un niño normal, que se ríe, juega y divierte como el resto de los niños de su edad. 

Ante la llegada de los Reyes Magos, permitámonos ser de nuevo niños, recordemos la ilusión que teníamos y que ésta jamás falte en nuestras vidas. La ilusión es uno de los motores que hacen que la vida tenga sentido y sea más positiva, divertida, esperanzadora y alegre.

Felices Reyes Magos a todos.

Comunicación entre dos mundos, vida y muerte


Conociendo la temática que se trata, esta entrada debería haber sido una de las primeras. No he podido resistir la tentación de volver a hablar sobre ello, ya que a través de varios correos he visto que preocupa saber si es verdad que nos comunicamos con nuestros seres queridos ya fallecidos.

La respuesta es un sí rotundo. Nuestros seres queridos que ya han fallecido, mandan mensajes y señales que si tenemos una actitud abierta podremos ser capaces de percibir con más o menos claridad

Comprendo que a veces resulta complicado creen en ello y cuando sentimos que sus presencias están junto a nosotros, la mente es la primera en lanzar una señal gigantesca de alerta, ¿qué pasa aquí, estoy loca? ¿es tal mi deseo de sentirles que lo imagino? Y como éstas, surgen miles de preguntas que nos bombardean y preocupan. Indudablemente, es básico y fundamental ser realistas y tener los pies bien aferrados al suelo.

He pensado que estaría bien, hablar sobre dos de las maneras más comunes que no únicas, en que se manifiestan nuestros seres queridos tras su fallecimiento, como son los aromas y los sueños.

A lo largo de mi vida, he vivido y escuchado muchas historias en las que los seres que se han ido, han establecido contacto con sus familiares, amigos o allegados. Los motivos de estas comunicaciones son varios, despedirse, saludar, avisar e informar sobre un tema, dar información...

Podemos notar su presencia al oler su perfume, el aroma que les identificaba. Normalmente el olor aparece brevemente apenas dura unos segundos, lo suficiente como para reconocerlo y asociarlo a la persona que se ha ido. 

Pondré un ejemplo que me ha pasado a mi. Mi abuelo falleció hace más de veinte años y usaba una colonia que ahora apenas se utiliza. Hace unas semanas estaba en la calle pensando en mis cosas cuando de repente olí un aroma inconfundible para mí. Pensé en mi abuelo y sentí que me hacía saber que estaba conmigo. Pero por si acaso, preferí comprobar que no me había equivocado, así que miré a mi alrededor por si me había cruzado con alguien que usara la misma colonia. No me había cruzado con ninguna persona y no había nadie a mi alrededor. No era la primera vez que me pasaba y sospecho que tampoco será la última. Lo divertido es que nunca se cuándo volverá a ocurrir ni en que lugar ni momento. Pero cuando lo sienta, sabré que está conmigo. 

Otras veces aparecen en nuestros sueños. Les podemos ver, nos cuentan cómo se encuentran, si están bien, si son felices; en otras, suelen despedirse si no han tenido la oportunidad de hacerlo antes, y también nos pueden dar alguna información avisándonos sobre algo que desconocemos, que necesitamos saber y puede llegar a ocurrir.

La comunicación con nuestros seres es más habitual de lo que mucha gente piensa. La mayoría de estos contactos son agradables, tranquilizadores y dejan mucha paz en nosotros; y ayudan a tener otra visión de la vida y la muerte.



Cómo cuidar a un amigo





Dicen que los amigos son lo más rico que una persona puede tener, los familiares se imponen, es decir, te tocan y los amigos los eliges. Sólo por esta razón, los amigos deben tener un hueco en tu vida privilegiado y duradero.

Los amigos, se dice, están para lo bueno y para lo malo, aunque no siempre los cuidamos como se merecen, y para ello escribimos el post de hoy. Cuidar a los amigos, demostrarles tu interés y tus sentimientos es básico para que la relación de amistad siga vigente y sea duradera.

En cualquier situación de nuestra vida podemos hacer amistades, ya sea en el instituto,  en el trabajo o en otros ámbitos, cualquier lugar y situación es bueno para fomentar una amistad.
Cada persona, tiene un concepto distinto de lo que la amistad significa para él, y por ello hay que aclarar en primer lugar lo que para cada persona significa tener un amigo.
Los amigos deben ser personas cercanas, conocedoras de tu vida y de tus situaciones, después la amistad irá fomentándose de una forma u otra y eso dependera de nosotros. A veces las relaciones amistosas nacen en un espectro bonito y especial, pero después por falta de interés se suelen perder vínculos.
Si tienes algún amigo que fue cercano en su momento y que por razones adversas os habéis distanciado, debes aplicar algunos puntos para cuidar vuestra amistad y comenzar a fomentar algo fructífero. Uno de los primero consejos es que te acerques  a él o ella y le expongas la  problemática, es decir si ha ocurrido algo o si crees que ha habido una distancia y por qué.
Es importante que la actitud que muestres hacia la persona sea humilde y sincera, para que ella vea y capte que te importa y que puedes desarrollar lo que había tiempo antes.  Otro de los consejos que te ofrecemos es que le aclares cuanto te importa, que la persona vea que te interesa seguir cuidando la amistad y que tú eres una persona que valora los compromisos.
Siendo clara con él o ella, entenderás que  la amistad sigue vigente y que puedes volver al mismo nivel de amistad de antes. También otro consejo que puedes aplicar, es comenzar a proponer planes con él e icnluirle en tu vida. Por último recuerda esta frase del refranero popular: los amigos son la familia que se escoge”.

Dragones Chinos Celestiales




El Dragón Chino Celestial es una analogía de la historia de China. No es casual que los chinos se proclamen a sí mismos “descendientes del dragón” (Lung Tik Chuan Ren).
Son criaturas míticas divinas que representan la abundancia, la prosperidad y la buenaventura. Son también un emblema del emperador y de los caudillos imperiales porque significan grandeza y bondad.
El dragón chino, llamado Lung, simboliza poder y excelencia, valentía y atrevimiento, heroísmo y perseverancia, nobleza y divinidad. Un dragón derrota obstáculos hasta lograr el éxito. Es enérgico, decisivo, optimista, inteligente y ambicioso.
A diferencia de las contraproducentes energías asociadas a los dragones occidentales, la mayoría de los dragones orientales son bellos, amigables y sabios. Son como unos “ángeles del Oriente”.

 EL AÑO DEL DRAGÓN
El Año del Dragón tiene lugar cada doce años. Los astrólogos orientales siguen sosteniendo que los niños nacidos ese año gozan de riqueza y salud durante mucho tiempo.
También se dice que los dragones son tan sabios que se desempeñan como asesores reales.
Es famosa la leyenda de un rey camboyano del siglo trece que gastó una gran fortuna encerrado en una torre durante una noche consultando a un dragón de nueve cabezas sobre los pasos a seguir para perfeccionar su reinado. 

UN DEFECTO, MIL VIRTUDES

Pero los dragones orientales son sumamente orgullosos... Cuando no se escuchan sus consejos o no se lo adora lo suficiente, son capaces de detener la lluvia, invocar tormentas, acarrear inundaciones y causar escasez de alimentos.
En este sentido, se asemejan a los dioses griegos. Son famosas las ofrendas o “hecatombes” obsequiadas al dios Apolo, a Zeus o a Poseidón para aquietar sus ánimos, hacer peticiones o evitar tragedias.
El Dragón significa la esencia de vida, el aliento celestial conocido como “sheng chi”. Es generador de calor, fuente de luz, propulsor de agua, destructor de desgracias. Se trata de la personificación de las fuerzas de la Madre Naturaleza.
La protección y la vigilancia son sus máximas capacidades. Por tratarse de animales divinos, pueden conjurar espíritus malignos errantes y otorgar seguridad a quienes llevan sus emblemas.
En síntesis: el dragón chino es una analogía de la Buena Fortuna
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NO CULPES A OTROS, TÚ ERES RESPONSABLE.



La mayoría de veces, cuando nos responsabilizamos de nuestras propias vidas nos acusan de ser egocéntricos. Deberíamos poner a los otros por delante de nuestras necesidades. O eso dicen.

Podemos querer y respetar a otros, pero no podemos ser otra persona. Por más que hablemos de empatía, no puedo sentir por ti. No puedo pensar por ti. No me puedo comportar por ti. No puedo madurar por ti; sólo tú puedes. Al mismo tiempo, tú no puedes madurar por mi yo. Tu eres responsable de ti mismo. Yo soy responsable de mi mismo.

La máxima “trata al prójimo como quieres ser tratado” no se refiere únicamente a dar, sino también a establecer límites al comportamiento destructivo e irresponsable del prójimo. La solución no es simplemente rescatar a alguien de las consecuencias de sus errores, porque acabas reafirmando el patrón de comportamiento, y lo volverá a hacer.

Cuando estamos conectados con el viejo paradigma, seguimos culpando a otros de la realidad que estamos viviendo.

Resulta lógico pensar que todo lo que nos sucede sobre todo en el aspecto negativo, en realidad ha sido producto de algo externo, de una persona que se interpone en nuestros proyectos, de un golpe de mala suerte, de una mala situación que te toco vivir, etc.

Pero nada de eso apunta a pensar que somos nosotros mismos quienes tenemos la responsabilidad absoluta sobre los resultados de nuestra vida.

Es algo que escucho muy seguido de personas que cuentan sus problemas o hablan de los motivos por los cuales no han podido llevar a buen término cualquier proyecto que iniciaron:

• “Es que mi X persona no me apoya y trunca mis sueños”

• “No tuve éxito porque alguien me puso el pie”

• “No obtengo lo que quiero, porque siempre he tenido mala suerte”

• “Le pregunto a Dios por qué a mi?”

Y muchas más frases como las anteriores, se pueden escuchar para poder justificar las razones por las cuales no terminamos un proyecto, no encontramos el ansiado éxito, no tenemos una buena relación y renunciamos a seguir luchando por lo que queremos lograr. Todo sigue apuntando a responsabilizar a otros de lo que nos sucede.

Mientras sigas empeñado en no hacerte cargo de tus resultados, seguirás girando en un círculo vicioso que no te lleva a ningún lado. Es necesario que comprendas que nada ni nadie tiene la capacidad de entorpecer tus sueños, de aniquilar tus metas, ni de intervenir en tus decisiones A MENOS QUE TÚ SE LO PERMITAS. Una vez autorices la intervención de agentes externos a tomar las riendas de tu vida, estarás perdido, serás un Televidente pasivo de la película de tu vida, mientras dejas a cargo de la misma a otras personas que deciden que actúes como marioneta que ellos dirigen.

Atrévete a seguir tus sueños, atrévete a ser tú el dueño de ti mismo, atrévete a ser responsable de pilotear tu nave, conducir tu vida de la manera en que tú consideres mejor para ti mismo.