Georgi Lozanov, Doctor en Médicina, de nacionalidad Bulgara, es creador de la teoría pedagógica denominada SUGESTOPEDIA, según la cual, los seres humanos pueden aprender mucho más rapido haciendo uso de las potencialidades del cerebro. Desarrolla el proceso de enseñanza de manera que no vaya dirigido solamente a la atención consciente del alumno, sino también a la inconsciente. Las percepciones periféricas -el entorno, la luz, el ambiente amable y lúdico, la actitud del profesor, el empleo de los diferentes tonos de voz, el humor, la sorpresa, los juegos, las canciones, la música, el arte, etc.- son parte integrante de dicho proceso. El aprendizaje se torna agradable, no alienante, un disfrute. El sentido del tiempo desaparece. Hay armonía en todo el proceso. Así va a conseguir el destape de habilidades potenciales que raramente se estimulan en los procesos tradicionales de enseñanza, ya que éstos van dirigidos exclusivamente a la mente consciente. El resultado será la memorización a largo plazo de gran cantidad de materia en muy poco tiempo (hipermnesia), sin fatiga, sin aburrimiento, sin tensión, sin miedo, aumentando la motivación por aprender y fomentando la creatividad, es decir, incidiendo positivamente en la salud mental, emocional y física del alumno. Así nace la Sugestopedia. La Sugestopedia es mucho más que un conjunto de técnicas. No es tanto qué se hace, sino cómo se hace, cuándo y con qué objetivo. En realidad puede resumirse en una sóla palabra: comunicación. La Sugestopedia es excelente comunicación entre el profesor y el alumno. Pero es imprescindible la veracidad de esta comunicación, es decir, el profesor debe creer realmente en lo que hace y sentir un afecto real por ello, sin ser algo simulado, sin artificialidad. Todos los demás elementos armónicamente orquestados que el profesor bien entrenado utiliza en Sugestopedia van dirigidos a lograr esa excelente comunicación. Cuando el alumno percibe todo ésto, empieza a destapar sus reservas mentales y aprende mucho más sintiéndose bien.
(TOMADO DE: http://www.npp-sugestopedia.com/)
Dr. Georgi Lozanov
Lo que significa que se pueden desarrollar conocimientos y habilidades distintas, privilegiando los diferentes estilos de aprendizaje y sus correspondientes inteligencias. Lo que se busca optimizar, son los procesos de enseñanza-aprendizaje aplicando novedosas técnicas que hacen más rápido, fácil y agradable el aprender con retenciones en la memoria de largo plazo. La educación basada en el aprendizaje acelerado pone un especial énfasis en que el estudiante aprenda por sí mismo (aprender a aprender), bajo la supervisión de un profesor que actúa como facilitador.
Desde su propia definición, podemos entender que se trata de “una serie de procesos mediante los cuales se motiva a las personas para que aprendan y que desarrollen todo su potencial físico y mental, con el objetivo de acelerar su ritmo de aprendizaje y su nivel de retención a largo plazo de una manera fácil, eficaz y agradable” (Meier D. 2000). Para lograr lo anterior es necesario privilegiar los siguientes principios básicos: involucramiento total del alumno física y mentalmente, con el objeto por aprender; asimilación de cualquier tipo de información y desarrollo de conocimientos a niveles deseados (conocer, comprender, aplicar, transferir, evaluar etc.).
Este tipo de aprendizaje de ninguna manera es una actividad pasiva en la que se acumula información; más bien es una motivación a la participación activa, despertando curiosidad, creatividad y generación de un estado natural que hace surgir el conocimiento interior en la persona; lo que cambia la actitud y la percepción que se tiene del mundo que le rodea. En el aprendizaje acelerado, el rol del profesor cambia de un desempeño tradicional hacia un proceso de facilitación del aprendizaje; aún cuando el facilitador es quien proporciona la información es el propio estudiante quien la procesa. La colaboración grupal y el trabajo colaborativo es un aspecto muy importante de este tipo de aprendizaje, lo que incrementa el grado de dominio de una habilidad o conocimiento; lo que conduce a clases activas con dinámicas grupales que buscan un aprendizaje más efectivo.
Si pudiéramos atribuirle calificativos y cualificaciones al Aprendizaje Acelerado, éstos serían: flexible, informal, centrado en resultados, motivante, colaborativo, multisensorial, centrado en el que aprende, interactivo, mental-emocional-físico, sin tiempos predeterminados, privilegiando las diferencias entre alumnos, considerando las inteligencias múltiples y finalmente, aprendiendo a aprender. Los principales factores que intervienen para lograr este exitoso paradigma son: actitud positiva.- aspecto básico para aprender cualquier cosa involucrándose en actividades interesantes y divertidas, eliminando el acto de estudiar como una obligación desagradable (motivación intrínseca).
Conocimiento del estilo de aprendizaje del alumno.- aspecto por demás importante en la forma de aprender, ya que al recibir información, el ser humano la procesa multisensorialmente (involucra vista, oído, gusto, tacto y en general, todo el cuerpo). Conocimiento del tipo de inteligencia dominante.- reconociendo que existen muchos tipos de inteligencias más allá de la lógico-matemática y la verbal-lingüística. Intervienen además, factores relacionados con técnicas de aprendizaje específicas: lectura rápida, diagramación (mapas y dibujos), técnicas de escritura o toma de notas, técnicas de memorización etc.
Otro aspecto no menos importante son los factores ambientales, es decir, propiciar un ambiente adecuado para aprender; espacios confortables, seguros, con buena calidad de luz que pueda incluir equipos de sonido, de proyección etc. Incluso se sugiere el uso de colores y olores agradables, con dibujos o diagramas alusivos a los temas, con fotografías, maquetas, modelos, que permitan al estudiante involucrar el mayor número de sentidos. Una vez que se entiendan y desarrollen estos importantes aspectos y factores para lograr el aprendizaje acelerado, será necesario implementarlos en el salón de clases de acuerdo a los recursos con los que se cuente, pero buscando siempre que el aprender sea divertido, interesante, compartido, aplicable a la vida, en fin, significativo; recordando siempre que todo acto educativo, todo acto de aprendizaje, debe ser un acto feliz.
TEXTO TOMADO DE: http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/378683.como-lograr-un-aprendizaje-acelerado.html
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COMO FACILITAR EL APRENDIZAJEEl aprendizaje se ha convertido en un concepto muy diferente de cómo era antes. Estamos aprendiendo cada vez más sobre el proceso mismo del aprendizaje. Ha sido demostrado que la inteligencia ya no es la entidad fija e inalterable que siempre se creyó. Los diferentes métodos de enseñanza han demostrado la importancia que tiene el estado de relajación en el aprendizaje y cómo él permite una mayor fluidez en su proceso. Nadie nos obliga a pensar por nuestra propia cuenta o a desarrollar nuestras propias ideas. En asuntos importantes resulta más seguro aceptar ideas ya elaboradas por los demás, porque eso nos ahorra el esfuerzo de pensar por nosotros mismos. Desafortunadamente, la educación no nos ayuda mucho al respecto. La mayor parte de la materia que estudiamos en el colegio dependía de su acumulación en la memoria; nadie nos enseñó acerca del modo de pensar. Tal vez se suponía que era tan simple como respirar o caminar. 0 - a la inversa - se consideraba algo tan complicado que había que dejarlo en manos de los filósofos, quienes se han entretenido durante siglos en este tema. Tanto la investigación como la experiencia sugieren que el aprendizaje y la enseñanza no son procesos separados sino las dos caras de una misma moneda. Nunca asimilamos mejor un conocimiento que cuando - después de aprenderlo - tenemos que enseñárselo a otros. El esfuerzo de traspasar el conocimiento almacenado en nuestro cerebro a otras personas de modo que lo entiendan, nos obliga a clarificar nuestras ideas sobre el asunto. Además, las preguntas que los otros nos hagan sobre materias que les han parecido poco comprensibles, nos empuja a buscar respuestas a interrogantes que nosotros mismos nunca nos habíamos planteado. El Coeficiente Intelectual Durante mucho tiempo se ha intentado medir la inteligencia gracias al Coeficiente Intelectual. Este resulta confiable como una vara de medición y comparación cuando se aplica a grupos homogéneos que comparten las mismas experiencias y entorno social. Las diferencias entre razas, generaciones y trasfondo cultural influyen en él, tanto como las motivaciones, la escala de valores, los incentivos y las características individuales. Si el Coeficiente Intelectual no constituye el infalible indicador de capacidad que suponíamos, se abre una serie de interrogantes sobre la forma como aprendemos. Puede ser que la determinación, la perseverancia, el entusiasmo, y un ambiente motivante tengan más peso que la inteligencia innata. Convendría revisar conceptos aceptados desde larga data. La enseñanza ya no significa atiborrar el cerebro del niño con información - por valiosa que ella sea - sino, además, prestar atención al proceso interno que significa aprender. Vamos aprendiendo a medida que vivimos. Si estamos atentos a todo lo que ocurre a nuestro alrededor - en lugar de vagar en calidad de zombies por la vida - cada día nos enseñará cosas nuevas. Por ejemplo, si en lugar de lamentar nuestros errores analizáramos el cómo y el porqué de ellos, deduciendo una advertencia para no volver a tropezar con la misma piedra, habríamos aprendido algo invaluable. Nos estamos refiriendo al aprendizaje directo - experiencia - versus aprendizaje indirecto - información. Lo ideal seria combinar ambos, experimentando en la práctica lo que hemos aprendido en teoría, siempre que eso sea posible. El aprender sobre la geografía y cultura de países lejanos que nunca visitaremos no nos permite integrar nuestra vivencia al conocimiento adquirido aunque, de todas maneras, nos enriquece el espíritu.
Aprendamos a desarrollar la inteligencia
Aprendizaje directo
Es el sistema de prueba-error. Implica actuar de una manera determinada y ver después lo que sucede (el niño que mete el dedito en el enchufe). El resultado puede ser bueno, malo o indiferente. Gracias a ello, iremos regulando nuestra conducta de modo de cosechar sólo resultados beneficiosos. El sistema permite ensayar respuestas a situaciones nuevas y adaptar con precisión la respuesta adecuada a cada situación. Existe la posibilidad de ir calibrando la respuesta hasta obtener un resultado óptimo. Puede resultar demasiado largo cuando la meta es lejana y no se puede saber de inmediato si estamos o no en la ruta adecuada,
Aprendizaje indirecto
Se trata de un aprendizaje trasmitido o derivado. Proviene de los padres, de la escuela, de otras personas, de los libros. de la televisión, etc. No es necesario correr el riesgo de ensayar algo que pueda resultar peligroso (al niño le han advertido que no meta el dedo en el enchufe, pero igual lo hace). Aprendemos a tomar precauciones contra los delincuentes antes de que nos asalten. Tiene la ventaja de que no necesitamos pensar en la solución de problemas que ya han enfrentado otros, posiblemente mejor dotados. Este aprendizaje está condicionado a lo fidedigna que sea la fuente que lo trasmite. Podemos estar influenciados por prejuicios ajenos que no hemos verificado por nosotros mismos. Es una solución promedio no adaptada a nuestras exigencias individuales que pueden ser diferentes. Las distintas fuentes que nos influyen a menudo son contradictorias entre ellas, creando situaciones antagónicas que nos confunden. Ya que no existe una recompensa o castigo inmediato - como en el aprendizaje directo - nuestras motivaciones e interés son mucho menores.
Comprensión
Se trata de un proceso por medio del cual transformamos una situación desconocida en una conocida para decidir cómo reaccionar frente a ella. Vamos pasando de una idea a otra, relacionando hechos, situaciones, información, hasta conseguir ubicarnos. Ella es el instrumento por el cual multiplicamos nuestros conocimientos. Sólo podemos aprender directamente respuestas para unas pocas situaciones concretas; pero, gracias a la comprensión, podemos transformar un número indefinido de situaciones nuevas en otras susceptibles de ser enfrentadas con éxito. Debemos cuidar no limitarnos únicamente a la combinación de antiguas respuestas sino, además, estar abiertos a nuevas ideas - no archivadas en nuestro repertorio - considerando que no siempre hay una sola respuesta a una situación dada.
Cómo aprenden los niños
Son importantes los estímulos sensoriales aplicados a los niños pequeños. En Venezuela se efectuó un plan piloto dirigido a madres analfabetas para que, con la ayuda de videos, aprendieran a estimular los cerebros de sus hijos mediante ejercicios preestablecidos, desde el nacimiento hasta los seis años. Usaron el sonido, el olor, el color, el tacto, el juego con enseres domésticos habilitados como juguetes, la movilidad sensorial y el intercambio verbal con los demás miembros de la familia que participaban activamente en este plan de desarrollo del niño. Desde los tres años les empezaron a mostrar un alfabeto compuesto de figuras geométricas, líneas y colores primarios, que les sirvieron de fundamento para después aprender a leer. Este sistema ejercitaba la agudeza y la coordinación visual, los procesos de pensamiento y la expresión creativa. La parte más vital del programa era infundir a la madre orgullo y confianza en las capacidades potenciales de su hijo, y entusiasmo para crear a su alrededor un ambiente positivo y estimulante. El seguimiento posterior hecho a estos niños reveló que entraron a la escuela con capacidades muy distintas al resto de los otros niños de la misma clase social. Estaban excepcionalmente alertas, eran muy curiosos y mostraban gran interés y deseo de aprender las materias escolares. En 1983, Luis Machado, ministro de Educación de Venezuela, declaró en una entrevista que la principal responsabilidad de su gobierno era lograr la paz mundial mediante el aumento del índice global de inteligencia: “la educación es una herramienta para la paz y la libertad. El desarrollo de los seres humanos puede sacar del subdesarrollo a sus naciones".
La memoria
Durante mucho tiempo se ha considerado a la memoria como un depósito para almacenar conocimientos y vivencias. Las investigaciones dirigidas a este tema han demostrado que la memoria está lejos de ser una acumulación pasiva, y que puede ser mejorada como toda otra habilidad que tengamos. Se ha descubierto también que ella está unida al sentimiento y a la emoción. Lo que nos emociona, o nos produce un sentimiento, hace que le prestemos una atención "cautivada" que nos permite memorizar el hecho con mucha mayor exactitud. Además, cada uno de nosotros puede comprobar que los recuerdos están encadenados en secuencias del mismo tono afectivo. Cuando nos sentimos tristes, empezamos a recordar todos aquellos momentos tristes de nuestra vida, lo que nos entristece más aún. Si estamos alegres, sucede lo mismo: todos aquellos momentos felices que vivimos se nos vienen a las memoria y nos sentimos más contentos. A menudo nos llama la atención con cuánta nitidez recordamos hechos de nuestra infancia en comparación con los recuerdos borrosos de la mayor parte de nuestra vida adulta. Es que en el niño es mucho más intenso el estado emotivo y esa carga emocional que acompaña al recuerdo hace que se grabe con más fuerza en la memoria.
Ejercitar la Memoria
Nuestra memoria también puede jugarnos malas pasadas, haciéndonos recordar sólo aquello que nos conviene, olvidando todo lo que está en desacuerdo con nuestros deseos. Se dice que la mala memoria de los politicos está basada en este hecho. No aprenden nada de la experiencia, y olvidan fácilmente todo lo que contradice los postulados en los que se afirman. Durante años, se investigó en qué lugar del cerebro se almacenaba la memoria, para llegar al final a la conclusión de que el órgano de la memoria es la neurona misma, quien tiene la versatilidad de adquirir nuevos hábitos y de funcionar juntas en equipo. Se comunican entre sí para crear categorías de cosas, acontecimientos y conceptos, en las que archivan cualquier estímulo nuevo. Estas categorías podrían compararse con eslabones de una cadena, o peldaños de una escalera. Funcionan por asociaciones de ideas y el mismo concepto se archiva en varias categorías a la vez. Por ejemplo, el recuerdo de un automóvil rojo que nos encantaría comprar lo encontramos a través de: "automóvil", "color rojo", "deseo de algo que no tengo", "situación financiera restringida", "envidia de los que tienen lo que yo no tengo", etc. Si olvidamos dónde pusimos las llaves de la casa, o si apagamos o no la luz del primer piso, o cuál es el número de teléfono al que hemos llamado tantas veces, esto no implica estupidez, senilidad progresiva ni nada parecido. Debemos aceptar el hecho que nuestra memoria es selectiva: recordamos lo que nos interesa, lo que despertó nuestra atención. Si actuamos mecánicamente, con nuestro pensamiento en alguna otra parte, no hay nadie que registre el hecho y para nuestra memoria es como si no hubiera existido.
Aprendizaje acelerado
En la antigüedad y edad media, antes de la invención de la imprenta, e incluso después de ella (eran muy pocos los que sabían leer), se le dio gran importancia a la memoria. La gente se informaba a través de bardos, cuenta-cuentos, recitantes de poemas, oradores, etc., que iban de pueblo en pueblo reuniendo gente a su alrededor, ávida de aprender sobre hechos no conocidos. Cuando el acceso a los libros empezó a ser masivo, la gente dejó de valorizar la memoria como único receptáculo para el traspaso de información. Actualmente, con los computadores o aquellas minilibretas de apuntes que son accionadas por la sola voz, la importancia de la memoria ha quedado reducida a las escuelas de enseñanza básica y media, de donde está empezando a ser desalojada por los nuevos sistemas educacionales que se están poniendo en práctica. En lugar de la enseñanza "estilo depósito bancario", en la que se deslizaba información dentro de la cabeza del estudiante a través de una ranura imaginaria, ahora se pretende que el niño aprenda a pensar. Los nuevos programas de enseñanza emplean imágenes, música, recitados y juegos, centrando cada vez más el protagonismo en el alumno en vez del profesor. Los niños se reúnen en torno a una mesa, interactuando en grupo de modo de ir aprendiendo a compartir materiales y esfuerzo creativo. La colaboración es muy importante para descartar con rapidez la tradicional actitud individualista típica del que busca aprender sólo para sí. El ambiente es relajado, sin presión estresante, la motivación es mantenida a través de sugerencias positivas que dejan libre juego a la espontaneidad. Mientras más sentidos se involucren en la situación creada, más fácilmente se asimilará la enseñanza. El cerebro codifica la información con mayor eficiencia cuando la recibe con imágenes multisensoriales que cuando sólo le llega a través de palabras.
El Aprendizaje no debe verse como una competencia
Esta nueva manera de aprender se está usando no sólo en niños sino también en adultos, especialmente en los cursos de perfeccionamientos que las grandes empresas imparten a sus empleados. Se considera que el aprendizaje de adultos debiera ser entretenido, lúdico, y no presionante: debería enfatizar la colaboración con el conjunto en forma flexible. y no autocentrada. Se trata de abrir los sentidos y la mente a todas las posibilidades que se están ofreciendo en un curso determinado. Incentivar el deseo de intentar experiencias nuevas, utilizando estímulos múltiples que aumenten la atención, el interés y la capacidad de concentración simultánea. Conviene dejar de lado - mientras dure el curso - cualquier tipo de expectativas por lograr resultados, dejar de aferrarse a la idea de que se tiene que asimilar inmediatamente cuanto se está recibiendo. No se trata de estar en contra de la programación de objetivos, pero cuando se pronuncian prematuramente pueden inhibir o limitar el proceso de aprendizaje. El ambiente del curso - o taller - debe ser relajado, pero alerta, mejorando la receptividad y permitiendo que la persona deje surgir la expresión creativa inherente a todo ser humano. Un componente muy empleado en el aprendizaje óptimo es leer o estudiar con música. Se usa generalmente la música del período barroco. Se ha comprobado que la música barroca hace también más soportables los atascamientos de tránsito, el conducir en largas distancias, facilitan la actividad física y el trabajo diario de las dueñas de casa. Para el estudio de los idiomas se utilizan los movimientos lentos de Haendel, Manfredini, Scarlatti, Corelli, Albinoni. También estos autores proporcionan un modelo rítmico que facilita el aprendizaje basado en cifras y datos técnicos, relato de historias, y en la educación infantil. Los compositores románticos y post-románticos son apropiados para redactar literatura, resolver problemas, tomar decisiones, aliviar estados depresivos, o penas sentimentales.
El aprendizaje acelerado u óptimo puede satisfacer necesidades que la mayoría de las escuelas no enfrentan. Además de los niños, también se emplea para ayudar a profesionales de distintas disciplinas a comunicarse con mayor eficiencia y a eliminar el estrés en su trabajo y vida diaria. No sólo es aplicable a hombres de empresa o educadores sino también a médicos que aprenden cómo establecer una relación óptima con sus pacientes. |