jueves, 8 de marzo de 2012

Lo que el Corazón Quiere, La Mente se lo Muestra


Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.

La Psiconeuroinmunobiología, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos. 

Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal teniendo la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas. 
Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental. 

Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad... 

La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos. 

Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad,y el miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona. Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación. 

La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente,y parte importante de nuestro trabajo sería cambiar los hábitos de pensamiento y entrenar nuestra integridad honrando a nuestra propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

Cuando la mente de un hombre se abre a una nueva idea, nunca vuelve a su dimension anterior.

Cambia tus pensamientos y cambia tu vida.




Como un ser espiritual, usted tiene el poder dentro de ti para crear la vida que quieres vivir.
Por lo tanto, incumbe exclusivamente a usted para mejorar su situación actual lo que puede ser.

 Usted debe entender que es el que ha creado su situación actual y que tiene un control completo sobre cualquier cambio que quieres ver en tu vida. Lograr los resultados que usted desea requiere relativamente poco esfuerzo. Manifestación de los resultados deseados se rige por la Ley inmutable del universo-la Ley de Causa y Efecto.

Tus pensamientos son la "causa" y lo que se materializa en el plano físico es el "efecto". Usted no tiene control sobre el efecto, sin embargo, puede influir en la causa. Consideramos que esta ley universal en el trabajo en la naturaleza. Cada vez que un agricultor planta semillas de tomate que él o ella pueden estar seguros de que los tomates se parecen. Para ver los nabos sería imposible. Nunca podría suceder. Eso sería una violación de la ley. Del mismo modo, independientemente de las semillas (pensamientos) se planta en el suelo fértil de la mente (su mundo interno), se puede esperar para ver el equivalente físico manifestado en su exterior (material) del mundo. No es su pensamiento pasajero momentáneo que se transmuta en lo físico. Más bien, lo que ves en tu mundo exterior se debe a sus pensamientos predominantes.

Cada caso de que usted ve se desarrolla en los resultados de la vida de sus pensamientos, ya sea consciente o inconsciente. Por lo tanto, mediante el control de lo que usted piensa, usted tiene la capacidad para lograr lo que queremos ver en forma física. La Ley de Causa y Efecto nunca puede fallar: "se cosecha (actualizar) lo que siembra (pensar)," independientemente de si son conscientes de estos últimos o no.

 El famoso psicólogo Carl Jung dijo: "Hasta que no vuelva al subconsciente consciente, éste dirigirá su vida y usted le llamará destino." Usted debe, por tanto, tratar de ser conscientes de sus pensamientos tanto como sea posible en todo momento. Como el pensador de sus pensamientos, que son también el creador de sus circunstancias. Un pensamiento que crea una impresión en su mente subconsciente es en última instancia, se manifiesta en el mundo material.

El Universo no puede ayudar a lograr los resultados que son contrarios a los pensamientos que estás pensando. La mala salud, la falta, las malas relaciones y negativos similares que no deseas en tu vida son el efecto producido por sus pensamientos. Centrarse en ellos para lograr el cambio es inútil. Sólo se crearán más de lo mismo en su vida.

 Este hecho se basa en la ley más fundamental de la mente y es coherente con la máxima de este bien conocida: "Lo que uno piensa, crece." Sea lo que sea, pensando en que da energía a su alcance para mantenerla. Lo que le permitirá ocupar su mente se vuelve una realidad en tu vida. Por lo tanto, debe cambiar sus pensamientos para mejor, para cambiar sus circunstancias. Para lograr este fin, se debe practicar el "pensamiento correcto", manteniendo su mente enfocada en lo mejor en todo todo el tiempo.

 Los pensamientos que tienes en mente te puede hacer rico o pobre. Derecho pensamientos tienden a lograr la prosperidad, los malos pensamientos tienden a conducir a la pobreza. No importa cuáles son sus circunstancias actuales.

Usted puede mejorar con pensamientos de abundancia. No es lo que usted cree, sino lo que das a tus pensamientos que producen los resultados que usted desea. Por ejemplo, para producir buena salud de su pensamiento debe ser sano y contienen cualidades saludables. Al mismo tiempo, su mente debe estar en la creencia subjetiva de lo que es la buena salud. Del mismo modo, la creación de riqueza monetaria debe desarrollar una conciencia de la riqueza.

 En vista de lo anterior, es evidente que controlan el pensamiento es la clave para dar forma a su destino y, por tanto, su vida. Sus experiencias vendrá a usted como resultado de otra ley universal, la Ley de la Atracción. A través de esta ley, que se reunirá en el mundo exterior de las experiencias que se corresponden con los de su mundo interior.

Tus pensamientos predominantes, que se derivan de su actitud mental, actuará como un imán para atraer a como las personas, eventos, condiciones y circunstancias para usted.

 Cualquier cosa que pienses, tus pensamientos se materializan como su experiencia. Por lo tanto, puede dar forma a su vida aquí y ahora por el camino te permites pensar cada día y durante todo el día. Usted es el único arquitecto en la creación de tu destino.

 Es completamente en sus manos y de nadie más: no de sus padres o sus hermanos o de su cónyuge, o de su empleador, o sus vecinos ", o" a tus adversarios. Ahora que sabes la importancia de cambiar y controlar sus pensamientos, usted puede tomar las medidas adecuadas para crear los resultados que desea ver en su vida

Somos lo que Comemos

COMPLEJA SIMPLICIDAD


EL CÍRCULO SIEMPRE TUVO UN SOLO LADO
Si amplificamos el sentido que tiene la realidad, podemos dilucidar que entre todos hemos llegado a este preciso instante.Si observamos lo que ha sido, lo que está siendo y lo que será sin laconceptualización que le hemos dado al tiempo, comprendemos que todo pertenece a un único parámetro regido por lo que denominamos eterno, lo que es. Bajo esta idea impera una poderosa Ley de regeneración, de la cual quizás no seamos conscientes pero a la que estamos sujetos pensemos lo que pensemos y actuemos como actuemos. De esto se desprende que jugamos un papel en la existencia para nuestro mejor o peor paso por ella, pero también que podemos ser relativamente prescindibles para el desarrollo de la vida en términos macrocósmicos de evolución.
Pase lo que pase la vida continua, y claro está que nosotros solo representamos parte
 de ella. En el transcurrir de acontecimientos hemos sido testigos de la muerte de estrellas, del nacimiento de islas, de la desaparición de especies, del paso de desiertos a selvas, de la transformación de estas en desiertos o de como han proliferado urbes de los lugares más inhóspitos sucumbiendo y renaciendo como consecuencia de este proceso regenerativo. Es en esta continua corriente que se manifiesta el poder de la naturaleza.


De igual modo también nosotros retornaremos al flujo de la vida por medio de lo que llamamos muerte, que no es más que la parte de la vida necesaria para la regeneración, para el crecimiento, para el desarrollo evolutivo.

El mundo que hoy experimentamos en toda su compleja simplicidad es la obra y creación de nuestros antecesores. Ellos, generación tras generación, han ido moldeando el mundo visible e invisible pasando de convivir con el medio a vivir del medio, de ser parte de la tierra a ser dueños de ella, de vivir de acuerdo con la ley a ser la mano que ordena, de plenamente vivir en armonía a crear enfermizas realidades. No viene al caso culpar o buscar responsabilidades pero todo esto nos ha traído hasta el día de hoy. Vivimos en parte sujetos a las realidades que se han ido multiplicando por la mente colectiva; realidades con patrones estáticos, planos, ideas inamovibles, conceptos prefabricados (muchos contra natura) y resistencias a lo inevitable, sentimientos de separación y distorsión de los principios fundamentales.
El no ser conscientes de estas actitudes nos hace seguir creando en esa progresión, pero esa progresión, como todo ciclo tiende a declinar. Cada vez somos más conscientes de cuales son nuestras creaciones y que realidades dejaremos en herencia. Cada vez son más los que se interesan por algo que pueda ir más allá de aquello que las culturas les brindan gratuitamente. Cada vez son más aquellos que miran por algo más que sus intereses personales, que tienden a la unión, que se despojan del miedo y del control, son más los que buscan verdades mas profundas o al menos sacudirse la mentira.

La verdad igual aún no la sabemos, o creemos que tenemos la nuestra, pero una cosa es cierta; todo está en movimiento, en continuo cambio, en progresión y retroceso, en generación y degeneración, todo interconectado, todo interdependiente, no hay nada visible o invisible que no afecte, altere o modifique con su  comportamiento al resto de la existencia.

En nuestra conciencia quedará el devenir por la parte que nos toca, podemos y debemos tomar las riendas de nuestros procesos creativos si queremos coexistir como especie en este universo mientras sigamos conservando la forma. Nuestra unión con todo es irrefutable. No es necesaria ninguna demostración científica para ver lo obvio. Todos somos uno, todo es uno. El círculo siempre tendrá un solo lad