El diccionario es la principal
herramienta del escritor. El escritor no es un ser sobrehumano dotado de un
chip especial donde se almacenan todas las palabras que componen nuestro rico
idioma. El escritor duda, ignora, se equivoca, sabe lo que quiere expresar
pero, a veces, no encuentra el término adecuado o sencillamente prefiere
utilizar otro que se ajuste más a sus pretensiones literarias. El escritor
está, por tanto, obligado a usar el diccionario, a enriquecerse con él, a
aprender.
El diccionario nos puede servir para
controlar la ortografía, para conocer el significado de una palabra, para
comprobar la conjugación de verbos y la formación del plural o del femenino de
nombres y adjetivos, para conocer expresiones o el contexto de la utilización
de un vocablo.
Podemos disponer en el mercado de
diccionarios alfabéticos de significados, de sinónimos y antónimos, sobre dudas
de la lengua, diccionarios de incorrecciones, particularidades y curiosidades
del lenguaje o de ortografía básica.
Son de destacar los diccionarios
especializados que tengan relación con el tema concreto sobre el que se desea
escribir. Difícil lo tiene el que quiera basar un capítulo de su novela en un
partido de tenis y no tenga ni idea del deporte en cuestión ni de los términos
habituales, tanto del juego, como del lugar donde se desarrolla, torneos u
otros aspectos. Quien dice tenis dice agricultura, construcción, geografía
arquitectura, biología, música y un largo etcétera.
También son importantes los
diccionarios analógicos. En ellos, al buscar una palabra, encontraremos todas
las voces que están dentro de su campo semántico o tienen relación con él.
Resultan muy útiles para el escritor bajo de inspiración, bloqueado o sin
recursos.
Y dicho esto ¿no os apetece echarle
un vistazo a un diccionario? En cualquier caso, repito, no debemos tenerle
miedo sino convertirlo en nuestro mejor amigo.
Yo en lo personal he realizado
diversos ejercicios para enriquecer mi vocabulario y me ha dado resultado;
comparto contigo mi fórmula:
a) Resuelve ejercicios que venga en
revistas como sopa de letras, crucigramas, sinónimos, antónimos, etc. esto te
ayudará a conocer palabras nuevas.
b) Ante cada duda que te surja de
alguna palabra, acude a algún especialista en la materia, si no es posible
utiliza un diccionario.
c)Nunca te quedes con signos de
interrogación en la cabeza, quiero decir que despejes tus dudas en tiempo y
forma, si no es posible lleva contigo una libretita y resuélvelo a la brevedad
posible.
d) Lee; esto es lo más viable para
enriquecer el vocabulario de las personas.
e) Con cronómetro en mano (o reloj) fija un tiempo
(puedes comenzar con 3 minutos, luego dos, uno...) dices una letra fácil hasta
aumentar el grado de dificultad. Ejemplo: dices la letra "c" y en 3
minutos escribes todas las palabras que se te ocurran con esa letra, después
bajas el tiempo y aumentas la dificultad de la letra, verás que dá resultado.
f) Lee un párrafo de tu interés y
trata después (sin volverlo a leer) de escribir lo que te acuerdes a manera de
ensayo, el chiste es que tu escribas más de lo que leíste (extensión del
párrafo)...
ESPERO HABERTE AYUDADO.
El idioma español es sumamente rico
en palabras y expresiones. Pero la mayoría de los hablantes tiende a utilizar
un número limitado de ellas. Se aprenden muchas a través del vocabulario de los
demás y, en gran parte, de la lectura. Ponerlas en uso es lo que a veces
resulta difícil.
Más de una vez, aparecen en la lengua, tanto oral como escrita, expresiones basadas en comparaciones, que se inician con "como". Algunas son propias de la lenguaje popular, otras del escrito. Pero todas, de una forma u otra son válidas.
Pierden esa validez, esa autenticidad si se manifiestan una y otra vez en el hablar de determinada persona. Por lo tanto, es importante saber cómo sustituirlas. Será el usuario quien determinará cuál de ellas, que son prácticamente sinónimas, se adapta mejor al la situación, al texto que acaba de crear.
Estas son algunas de las más usuales:
1) Como anillo al dedo
La invitación le cayó como anillo al dedo.
Sinónimos: adecuada, oportuna, conveniente, justa, apropiada, beneficiosa, ventajosa, favorable.
2) Como quien oye llover
Escuchó sus disculpas como quien oye llover.
Sinónimos: displicente, indiferente, frío, desentendido, despreocupado, escéptico, impasible, imperturbable, inexpresivo, impertérrito, apático.
Algunos de estos adjetivos se convertirán en adverbios- tomarán la terminación "mente"- si la oración así lo requiere.
Escuchó sus disculpas indiferentemente.
3) Como un libro abierto
Como un libro abierto, contesta todas nuestras preguntas.Sinónimos: sabio, conocedor, entendedor, avezado, experimentado, versado, competente, documentado, experto, técnico, ducho, competente.
4) Como alma en pena
Durante meses, anduve como alma en pena.
Sinónimos: afligido, desesperado, triste, abatido, despechado, descorazonado, decepcionado, desilusionado, desalentado, desmoralizado, agobiado, angustiado, abrumado, sofocado, rendido, apenado, apesadumbrado.
5) Como carne y uña
Toda la vida fueron como carne y uña.
Sinónimos: unidos, inseparables, íntimos, entrañables, apegados, dilectos.
Más de una vez, aparecen en la lengua, tanto oral como escrita, expresiones basadas en comparaciones, que se inician con "como". Algunas son propias de la lenguaje popular, otras del escrito. Pero todas, de una forma u otra son válidas.
Pierden esa validez, esa autenticidad si se manifiestan una y otra vez en el hablar de determinada persona. Por lo tanto, es importante saber cómo sustituirlas. Será el usuario quien determinará cuál de ellas, que son prácticamente sinónimas, se adapta mejor al la situación, al texto que acaba de crear.
Estas son algunas de las más usuales:
1) Como anillo al dedo
La invitación le cayó como anillo al dedo.
Sinónimos: adecuada, oportuna, conveniente, justa, apropiada, beneficiosa, ventajosa, favorable.
2) Como quien oye llover
Escuchó sus disculpas como quien oye llover.
Sinónimos: displicente, indiferente, frío, desentendido, despreocupado, escéptico, impasible, imperturbable, inexpresivo, impertérrito, apático.
Algunos de estos adjetivos se convertirán en adverbios- tomarán la terminación "mente"- si la oración así lo requiere.
Escuchó sus disculpas indiferentemente.
3) Como un libro abierto
Como un libro abierto, contesta todas nuestras preguntas.Sinónimos: sabio, conocedor, entendedor, avezado, experimentado, versado, competente, documentado, experto, técnico, ducho, competente.
4) Como alma en pena
Durante meses, anduve como alma en pena.
Sinónimos: afligido, desesperado, triste, abatido, despechado, descorazonado, decepcionado, desilusionado, desalentado, desmoralizado, agobiado, angustiado, abrumado, sofocado, rendido, apenado, apesadumbrado.
5) Como carne y uña
Toda la vida fueron como carne y uña.
Sinónimos: unidos, inseparables, íntimos, entrañables, apegados, dilectos.
6) Como esperanza de
pobre
Fue una discusión larga como esperanza de pobre.
Sinónimos: interminable, inacabable, inagotable, perpetua, eterna, prolongada, pertinaz, persistente, alargada, dilatada, extendida.
7) Como un angelito
Después del desastre que hizo, nos miró como un angelito.
Sinónimos: inocente, ingenuo, candoroso, cándido, simple, puro, sencillo, confiado, franco, sincero.
8) Como un sol
Entró como un sol a darnos la noticia.
Sinónimos: contento, alegre, resplandeciente, esplendoroso, alborozado, risueño, festivo, gozoso, regocijado, satisfecho, entusiasmado, jovial, radiante, dichoso, eufórico.
Fue una discusión larga como esperanza de pobre.
Sinónimos: interminable, inacabable, inagotable, perpetua, eterna, prolongada, pertinaz, persistente, alargada, dilatada, extendida.
7) Como un angelito
Después del desastre que hizo, nos miró como un angelito.
Sinónimos: inocente, ingenuo, candoroso, cándido, simple, puro, sencillo, confiado, franco, sincero.
8) Como un sol
Entró como un sol a darnos la noticia.
Sinónimos: contento, alegre, resplandeciente, esplendoroso, alborozado, risueño, festivo, gozoso, regocijado, satisfecho, entusiasmado, jovial, radiante, dichoso, eufórico.
Ninguno, o casi ninguno,
de los sinónimos, seleccionados quiere decir exactamente lo mismo que la
expresión comparativa de la que se partíó. Por otra parte, para usarlos,
seguramente hay que modificar algunos elementos de la oración. Pero existen,
son muchos, y limitarse siempre al uso de las mismas expresiones empobrece el
vocabulario y aburre al oyente o al lector.
¿Por qué hablar en
público es mejor que leer?
1) Porque el oyente
siente que le dedican más tiempo.
2) Porque el oyente
cuenta con la mirada del hablante.
3) Porque el oyente está
pendiente del tono del orador.
4) Porque el oyente y el
hablante se valen del lenguaje corporal de este último.
¿Qué precauciones hay
que tener en cuenta para poder hacerlo?
1) Saber qué se quiere
decir.
2) Saber qué finalidad
se persigue.
3) Saber a quién se
destina la exposición.
4) Seleccionar el
vocabulario adecuado.
¿Qué medidas se deben
tomar en cuenta cuando se habla?
1) Seleccionar el tono.
2) Tener presente el
movimiento cuerpo.
3) Hablar de manera que
el oyente entienda a medida que escuche.
4) Tener presente la
posibilidad de comprensión del oyente.
5) Ponerse en el papel
del oyente.

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