martes, 7 de febrero de 2012

¿Qué es ser madre?

Seguro que están diciendo: ser madre es criar hijos, ser madre es lo más bello, es la labor mas hermosa, es una bendición, etc., etc., etc.
Estamos de acuerdo, todo eso y más. Pero también ser madre
Es perder el modo de caminar.
Es olvidar que hay que dormir.
Es ser cheff de menú complaciente.
Es ser enfermera, pediatra, odontólogo, dermatólogo, terapeuta,, sacerdote,  maestra, vidente, chofer, , hada madrina, bruja, policía, gendarme, , árbitro y Ministro de mantenimiento y conservación ambiental. Cada día le agregamos más profesiones a esta lista y sin  tomado un solo curso.
Todo se intensifica:  La responsabilidad, las preocupaciones, las angustias, el tiempo: las horas y los días son más cortos o más largos, realmente no lo sabemos.
Somos el clon de: SUPERMAN, FLASH GORDON, LA MOLE, LA MUJER MARAVILLA Y BARNEY, todos juntos.
 Ser madre ha significado cambiar mi estilo de vida y cambiarlo con frecuencia, eso dependiendo de las edades y las necesidades de mis hijos.  Talvez pensarán:  Esta se la da de madre entregada y sacrificada.  Están equivocados, todavía no les he hablado de la entrega y el sacrificio.


Como madres, no tenemos tiempo de pensar en el sacrificio y la entrega, eso sucede espontáneamente.  Los cambios vienen por si solos, desde que los bebés entran en el vientre, los cambios llegan, solitos, nos adaptamos sin darnos cuenta.


Protestamos, muchas veces, protestamos y luego nos olvidamos para volver a protestar, después sonreimos y seguimos adelante, con pasos cortos, llevándolos de la mano rumbo al norte, subiendo cuestas, a cuestas, llenas de un amor profundo e intenso, llenas de grandes alegrías y aspiraciones. 
Ya no podemos pensar en función de nosotras mismas, todo depende de nuestros hijos, la mínima cosa que hagamos, depende de ellos.  Fiestas, cines, playas, trabajos fuera de casa, el dinero, dormir, vacaciones, hasta el tamaño del vehículo depende de la cantidad de hijos, todo, absolutamente todo, está condicionado, ya sea que vamos solas, ya sea que vamos con ellos.  Si vamos solas, cosa que es extremadamente difícil y complicada, debemos tener en cuenta un cúmulo de factores que cumplan con su bienestar y si nos los llevamos con nosotras, debemos tener en cuenta un cúmulo de factores que cumplan con su bienestar.


Cualquier cosa en detrimento de los hijos, es culpa de la madre, -que más mala no pudo ser- y sin contar el susto y el remordimiento propio. Hay el pensamiento y sentir generalizado, de calificar las cosas de esta manera:  Si los hijos resultaron problemáticos o peor aún terminaron siendo delincuentes, es culpa de la madre, no supo criar a sus hijos, no fue una madre dedicada, pero si los hijos resultaron hermosos y promisorios, entonces la madre tuvo la gran suerte de que le salieran hijos tan buenos. 
_¡Que hijos tan buenos te dió Dios!_. 
¿Y los hijos malos?, ¿Quien los envió?. Entonces los hijos buenos, son producto del beneficio divino y los hijos malos son productos de una mala madre. Además esa es una óptica ajena, difícilmente tenemos hijos malos:
_¿cual hijo malo?, será el tuyo que es malo_.
Se es madre con toda la buena intención de serlo, con todo un inmenso amor que no sabíamos que teníamos escondido y que cada día va creciendo y creciendo, a pesar del cansancio, de los desvelos, de los sustos, angustias y preocupaciones.  El hijo es la extensión del corazón de una mujer. 
Cuando salí embarazada de mi hija, un amigo me dijo:  Cuando tu bebé tenga 8 años, lo iré a conocer, pues los bebés son una trampa, son tiernos y provocativos, uno se enamora de ellos y aflora el deseo de tenerlos, pero una vez que llegan, se acabó la paz.  Cuanta razón tiene mi amigo.


Y con todo, somos reincidentes. Yo sólo tuve 2 hijos, tuve los que quise, los busqué y llegaron: María Teresa y Freddy Enrique, ni loca quise uno más. Hoy tengo un hermoso nieto de 9 meses.
Felicito a las mujeres que tienen más hijos que dedos en las manos. 
Ser madre es entregar todo, perder lo que no sabíamos que teníamos y cambiar todo por nada, ya que no esperamos nada a cambio.  ¿Existe una recompensa?.  Si, claro que sí, la recompensa es ver felices a nuestros hijos, sólo eso.
Siempre recordaré una tarde en que estaba en un centro comercial, mis 2 hijos practicaban sus disciplinas deportivas y decidí ir a hacer unas compras.  En esa época los dos cursaban los estudios de primaria.
De repente oigo una voz infantil que me grita:
 _¡¡¡¡¡¡SEÑORA MAMÁ DE FREDDY ENRIQUEEEEEEEE!!!!!!!_.
Inmediatamente volteo y veo a un niño que no conocía, agarrado de la mano de su mamá.
Me acerco, los saludo y me entero que estudian juntos en la misma aula.  Le explico al niño, que su compañerito está en el Kung Fu y al despedirme le digo en susurros a ella:
_Eso es ser madre, somos la mamá de....., perdemos hasta el nombre_.
Nada de eso importa.



¿QUÉ ES UN PAPÁ?




Un papá, lo que se llama papá, es un superhombre, porque puede responder con prontitud una pregunta sobre Biología, seguida de una de Matemáticas. Es un súper héroe que se disfraza de Superman y se desvela esperando que sus hijos regresen de la fiesta.
Un papá es una combinación extraña de razón y sentimientos, es el que sabe decir no cuando es lo justo y sabe decir sí cuando es lo conveniente.
Un papá zapatea duro cuando cumple con su deber y anda de puntillas en la noche cobijando cuerpitos fríos. Es el único de la casa que persigue un ratón hasta atraparlo, así se muera de miedo por dentro.
Un papá es un higo que parece duro por fuera y es puro dulce en su interior, es un director de orquesta, es el constructor de un nido, es el maestro de la escuela de la vida. Los papás tienen la billetera llena de fotos, de tarjetas, de teléfonos, de citas, de compromisos, menos de dinero.
Un papá tiene mucho de mamá aunque tenga cuerpo de hombre. Si hay que cambiar pañales, los cambia, cuando el hijo llora, él es el refugio, cuando el hijo ríe, él es la compañía.
Ser papá es jugar en la vida el papel de rey, no de un reino; sino del amor, la comprensión y la razón.

La idea de convertirse en papá por primera vez suele llenar de preocupación a quienes se estrenan. El primer paso hacia la paternidad les produce una serie de inquietudes durante el rol más importante de sus vidas. Los que van a ser padres o los que pretenden serlo seguramente se identificarán con las preocupaciones frecuentes de los papás primerizos que hemos recopilado.
Vida social¡Adiós a las fiestas! Para un futuro papá, la vida no es la misma que la de antes de nacer su primogénito.
Froilán Rosario, quien realizó el sueño de todo hombre, cuenta que con el nacimiento de Sarah también nacieron nuevas responsabilidades y la vida social cambió drásticamente. “La vida entera cambia y en lo que concierne a la vida social, mucho más. Uno deja de salir para entregarse al hogar”. Dice el novel papá, quien dejó las fiestas con los amigos por estar al lado de su pequeña Sarah.
Lo económicoSer padre es una de las experiencias más importantes en la vida del hombre, pero este nuevo rol puede afectar la vida económica.
Para Luis Emilio Feliz nunca se está preparado económicamente para la llegada del primer bebé. “Jeimy llego en un momento de crisis y si le sumamos a esto los gastos que representa la llegada de un bebé te imaginas lo difícil que fue para mí”.
El economista Willy Cisneros, recomienda asumir un nuevo estilo de vida donde se reorganicen los gastos respecto a la nueva responsabilidad de la familia.
El sexoUna de las preocupaciones de los padres primerizos es cómo será la vida sexual con su pareja durante y después del embarazo, dice la obstetra Elyan Ruíz. Sobre esta preocupación, Angelo De Aza nos cuenta cómo pudo disfrutar su vida sexual y la llegada de su bebé: “el embarazo de mi esposa y nuestra vida íntima fue una de mis preocupaciones, ser un papá novato me llenó de temores respecto a la vida sexual que debíamos tener. Mi gran miedo era hacerle daño al bebé”.
Ruíz nos dice que la preocupación de Angelo es la de todos los hombres cuando sus esposas estan embarazadas por primera vez.
“Lo bueno es que la vida íntima no representa ningún peligro para el bebé ni la embarazada”. Recuerda la experta.
Cuidar los niñosUn nuevo reto: para los padres novatos, “cuidar el bebé por primera vez es el primer encuentro real con el recién nacido”, asegura la psicóloga familiar Fior Díaz.
Sobre esta experiencia nos habla Raúl Tavárez, quien manifiesta que “nunca los padres estamos listos para cuidar el bebé por primera vez y no hay escuelas para padres primerizos. Esto quiere decir que tenemos que aprender con el bebé ya nacido”.
Raúl cuenta que cuidar a Emmanuel por primera vez fue todo un desafío.
“Evitar que llorará fue un reto”. La experta asegura que “la gran procupación de los padres es creer que si los bebés lloran se enfermarán pero esto no es cierto. Dejarlos llorar no es bueno, pero es parte de su crecimiento”.

SAN ONOFRE


 DE SAN ONOFRE.
Bendito San Onofre en el nombre del Gran Poder de Dios, hacedor de toda cosa viviente en el Universo, te pido que veles por mí. Me postro a tus pies para presentarte mis necesidades. (hacer la petición). , San Onofre, tu bendición para conseguir lo que aquí te pido. En tus manos deposito mis necesidades y en particular esta que te pongo  tu protección. Alcánzame Oh, San Onofre, esta petición.


Hoy, 12 de junio, conmemoramos a San ONOFRE, Ermitaño.


SAN ONOFRE (¿320?-¿400?) nació en la actual Etiopía; de acuerdo con la tradición, fue hijo de un príncipe egipcio o abisinio.


Se cuenta que siendo niño su padre lo arrojó a las llamas para probar si era un hijo bastardo, pero San Onofre probó su legitimidad saliendo ileso de las llamas.


San Onofre, en árabe Abü Nufar, se crió en el monasterio de Hermópolis, en la Tebaida Egipcíaca. De adulto decidió renunciar a los derechos principescos que había heredado y apartarse de la comunidad para vivir en soledad y alejado del mundo.


Encontró su sitio ideal en una cueva o ermita entre acantilados, cerca de Göreme, en Capadocia, en la actual Turquía, donde vivió 60 años sumido en profundas meditaciones. Se alimentaba exclusivamente de dátiles y bebiendo agua. Se cuenta que un ángel le llevaba pan diariamente, y los domingos la Eucaristía.


Cierto día, San Pafnuncio, quien había sido su discípulo y lo visitaba ocasionalmente, lo descubrió sumamente enfermo, con el cuerpo enjuto y desfigurado, y envuelto en su larga barba y su abundante cabellera de anciano.


Pafnuncio alcanzó aún a darle la Eucaristía a San Onofre, y estuvo con él en sus últimas horas hasta que su maestro falleció en la ermita. Tiempo después San Pafnuncio escribió la biografía de San Onofre.


San Onofre es un santo muy venerado en la actualidad por los cristianos coptos. Es el santo patrono de la ciudad de Munich y del principado de Mónaco, así como de los tejedores y de quienes buscan casa propia. En la iconografía se le representa como un anciano demacrado, sin ropa, de largos cabellos y barba


SAN ONOFRE nos ofrece un ejemplo extremo de vida contemplativa.
San Onofre bendito mi protector particular ! Concedeme mi empleo que lo necesito. Gracias
SAN ONOFRE EN TI PONGO TODA MI FE Y MI CONFIANZA QUE ME VAS A ESCUCHAR Y AYUDAR EN MI PETICION DE ANTEMANO TE DOY LAS GRACIAS
GRACIAS SAN ONOFRE POR LA LUZ QUE PONES EN MI CAMINO TODOS LOS DIAS.

Gracias Señor






Por todo cuanto me diste en el año que termina,
Gracias por los días de sol y los nublados tristes,
por las tardes tranquilas y las noches oscuras.
Gracias por la salud y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste y luego me pediste.
Gracias Señor, por la sonrisa amable y por la mano amiga,
por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce,
por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños
 y de las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes,
por las dificultades y las lágrimas.

Por todo lo que me acercó a Ti.
Gracias por haberme conservado la vida, y por haberme 
dado techo, abrigo y sustento 
Gracias Señor.  Gracias Señor.  Señor.
¿Qué me traerá el año que empieza?
 
Lo que Tu quieras Señor, pero te pido fe para mirarte en todo,
esperanza para no desfallecer, y caridad para amarte cada día más,

y para hacerte amar entre los que me rodean.
Dame paciencia y humildad, desprendimiento y generosidad,
dame Señor, lo que tu sabes que me convieney yo no sé pedir.
Que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas,
y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad.
 
Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que amo
y concede tu paz al mundo entero.  Así sea.
 
Gracias Señor.  Gracias Señor. 

Jesús

Señor Jesús! 
Mi Fuerza y mi Fracaso 
eres Tú. 
Mi Herencia y mi Pobreza. 
Tú, mi Justicia, 
Jesús. 
Mi Guerra 
y mi Paz. 
¡Mi libre Libertad! 
Mi Muerte y Vida, 
Tú, 
Palabra de mis gritos, 
Silencio de mi espera, 
Testigo de mis sueños. 
¡Cruz de mi cruz! 
Causa de mi Amargura, 
Perdón de mi egoísmo, 
Crimen de mi proceso, 
Juez de mi pobre llanto, 
Razón de mi esperanza, 
¡Tú! 
Mi Tierra Prometida 
eres Tú... 
La Pascua de mi Pascua. 
¡Nuestra Gloria por siempre 
Señor Jesús!

Oración al acabar el día.


Se acaba el día, Señor.
Ha habido de todo:
momentos felices y momentos de dolor,
aciertos y equivocaciones.
A esta hora quiero acudir de nuevo a Ti,
para dejar en tus manos todo mi día.
Gracias por mis buenas obras.
Disculpa mis errores.
Todo lo pongo ante tu mirada de Padre.
Sé que me amas tal y como soy.
Sé, también, que mañana me ayudarás
a que las cosas me "salgan" mejor.
A tus manos entrego mi sueño y mi descanso,
porque sé que nunca me dejas solo.
Buenas noches, Señor.
Dame, Señor,
un buen descanso en la noche
y un nuevo amanecer ilusionado
y comprometido con tu Causa.

Oración al comenzar un nuevo día.


Buenos días, Señor.
Un nuevo día que me regalas.
Gracias con toda la fuerza
de que soy capaz.
Gracias por este nuevo amanecer.
Gracias por este nuevo empezar.
Gracias por tu presencia
que me acompañará en toda la jornada.
Quiero comenzar este nuevo día
con entusiasmo,
con alegría reestrenada,
con ilusión nueva.
Me da seguridad el saber
que Tú estas a mi lado:
en mi familia, en mis amigos,
en la gente con la que me voy a encontrar,
en mi propia persona.
Te ofrezco mi trabajo de este día.
Que mi esfuerzo sea fecundo,
sirva para la felicidad de los demás
y me ayude a encontrar mi propia paz.
Que, con mi trabajo, mi día sea un pedacito
del mundo que busco y sueño.
Ayúdame a llenarlo de entrega y amor.
Señor, que hoy viva de tal manera
que cuantos se acerquen a mi
descubran tu presencia y tu ternura.
Buenos días, Señor.
Un nuevo día que me regalas.

Charles Dickens 1812-1870. Escritor británico.

El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.

Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.

Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos

Hay hombres que parecen tener sólo una idea y es una lástima que sea equivocada.

Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.

El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.