miércoles, 8 de febrero de 2012

Cuidar a la familia



Decía Cicerón que es la propia naturaleza la que nos impulsa a amar a los que nos han dado la vida, y es verdad, pero en la naturaleza lo que no se cuida y cultiva, muere, se pudre y se convierte en estiércol.
Pensemos hoy en la necesidad de ser especialmente afables, respetuosos, comprensivos y tolerantes con nuestros seres queridos. Esos a quienes muchas veces soportamos, pero que también nos soportan. Bríndales unas palabras de amor, una cálida mirada, un dulce beso….. Préstales atención para que puedan sentirse escuchados, alarga tu mano para acercarte a las suyas sintiendo el calor y afecto tan necesario en nuestras vidas.
Nunca olvidemos que en todas aquellas familias en las que el amor se ha perdido o ni siquiera ha anidado, se corre el riesgo de convertirse en meros animales primarios, que permanecen juntos sólo con el fin de cubrir sus necesidades más básicas. El ser humano, que tiene la gran virtud de vibrar con la maravilla de una sinfonía, la capacidad de dejarse impregnar por el aroma de una rosa, la sensibilidad de llorar ante la tierna imagen de un recién nacido o el valor de compartir el dolor de otro ser humano, tiene todo lo necesario para poder convivir en armonía con su familia; descubrir el poder que todos tenemos de comprender y perdonar a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros hijos es parte de nuestro aprendizaje.
Ellos también tienen la capacidad de comprendernos y perdonarnos. Cuidemos de nuestra familia en todo momento presente, para lograr un futuro lleno de maravillosos recuerdos del pasado junto a ellos.

Cuidando la vida espiritual de nuestra familia…


Es una buena idea cuidar nuestra familia…es una tremenda necesidad!!
Nuestra familia es un tesoro que Dios nos dio! Por eso debemos cuidarla!
Descuidarla es no verla valiosa…es no verla como un regalo de Dios! Es la única familia que Dios nos dio!
Y Él nos la dio para un propósito de El!
Eso implica que cada miembro de una familia, tiene la responsabilidad ante Dios de cuidarla…
¿COMO CUIDAR LA VIDA ESPIRITUAL DE MI FAMILIA? Veamos lo que Dios dice a cada miembro…
1.- Los padres toman el timón…
Josué 24:15 “…yo y mi casa serviremos a Jehová
Josué no les pidió su opinión a su esposa o sus hijos…el decidió!
Aprendemos que los padres deben decidir…por ejemplo: Decidir reunirse en la iglesia, decidir ser buenos cristianos…
¿Y si un hijo no quiere ir a la iglesia?
Algunos padres creen que es mejor no obligarlos a ir porque pueden tomar mala actitud a las cosas de Dios…pero entonces: ¿y si no quiere ir a clases? o si después no quiere ir a trabajar?
Ningún padre deja que su hijo decida si quiere ir a la escuela o no…no piensa que después el hijo puede tomar mala actitud a la Escuela…simplemente no le deja esa opción a su hijo…¿y la vida espiritual no es más importante?
No se trata de obligar con violencia pero si se trata de decidir…con firmeza, valentía…sin temor a hijos…que ellos sepan que no tienen esa opción de decidir si irán o no a la iglesia…
Hijos…ustedes deben entender que sus padres mandan, no ustedes…deben obedecer en TODO lo que decidan sus padres que sea espiritualmente correcto! Eso es correcto ante Dios!
2.- Los padres enseñan con autoridad…y los hijos escuchan con obediencia.
Esta es una combinación muy importante y complementaria.
Veamos algunos versos:
Slm 34:11 Venid, hijos, oídme; El temor de Jehová os enseñaré.”
Aprendemos que los padres convocan (“venid, hijos”…) y también enseñan con un deseo de enseñar (no de regañar o sermonear). Hay muchas maneras, por ejemplo: el Devocional familiar, la Cena del Señor en familia, hablarles en todo momento (en la calle, al acostarse, al levantarse, etc), decorar las paredes con versos, inundarlos con la Palabra!
Los hijos, por su parte, oyen poniendo atención…como esponjas…con ternura y respeto
Deut 32:46-47 “Y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis avuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es vuestra vida…”
Los padres además mandan a obedecer…no sugieren…deciden!
Los hijos cuidan (vigilan, protegen, celebran, preservan un tesoro…como la receta especial o una tradición familiar) de cumplir, de obedecer porque saben que es de Dios…no “son ondas de papa o de mama”…saben que se trata de obedecer a Dios!
Hablando de “tradición familiar” veamos este pasaje:
Salmo 78:3-11 “Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos,Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.El estableció testimonio en Jacob, Y puso ley en Israel, La cual mandó a nuestros padres Que la notificasen a sus hijos; Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijosA fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos, Y no sean…generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu. Los hijos de Efraín, arqueros armados, volvieron las espaldas en el día de la batalla. No guardaron el pacto de DiosNi quisieron andar en su ley Sino que se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado.”
Vemos un adulto hablando que sus padres “le contaron” y ahora se la contaran a la “generación venidera” y sus hijos…algo que pasa de abuelos hasta tataranietos! Contar las maravillas de Dios! Reconocen que es mandato de Dios hacer esta “tradición familiar”…es más que una buena sugerencia…
El propósito de hacerlo es “a fin de que confíen en Dios y le obedezcan”