La vida es una
habilidad. Y como cualquier otra habilidad, una vez que conoces las reglas y te
tomas tu tiempo para practicar puedes ir mejorando. Mejorando mucho. Si
realmente te dedicas a la vida puedes convertirte en un verdadero maestro.
Algunos lo han conseguido. Te sugiero tres cosas para serlo:
PRESTA ATENCIÓN A
LA VIDA: Tómate el tiempo que
necesites para reflexionar sobre lo que deseas en esta vida y lo que significa
para ti, sobre todo lo que has aprendido con los años y sobre cuál será tu
legado. El tiempo se nos escapa por entre los dedos como granos de arena para no
volver. Emplea tus días para materializar tus talentos. Eso es algo que me hace
pensar en lo que decía Erma Bombeck: "Cuando al final de mi vida me
presente ante Dios espero que no tenga ni una pizca de talento que haya
malgastado y poder decirle: He utilizado todo lo que me diste". Intenta
llevar un diario y escribir en él todos los días antes de salir al mundo.
Piensa qué objetivos necesitas alcanzar para tener la impresión de que ese día
ha sido un éxito y anótalos. Piensa en los valores que son más importantes para
ti. Piensa qué lecciones has aprendido el día anterior. ¿Qué sentido tiene
cometer un error si no aprendes de él?.
COMPROMÉTETE CON LA VIDA: Angelina Jolie dijo la verdad cuando comentó: "La única manera de tener una vida de verdad es comprometiéndote con ella como loco". A medida que me ido haciendo mayor he aprendido una cosa: la vida te devuelve lo que tú le llevas. Da lo mejor de ti. La otra noche, mientras cenaba con unos amigos, empezamos a charlar sobre ponerse objetivos y metas. "¿Pero, qué sentido tiene ponerse objetivos cuando la vida es tan impredecible?", me preguntó uno de mis amigos. Yo le respondí: "Que la vida sea impredecible no significa que no debamos ejercer nuestro derecho y nuestro poder para ser grandes. Define tus objetivos. Traza tus planes. Ponte en acción y persigue tus sueños. Eso es lo que significa la responsabilidad personal. De eso trata. Pero una vez que lo has puesto todo de tu parte, déjalo fluir y permite que sea la vida la que haga el resto".
COMPROMÉTETE CON LA VIDA: Angelina Jolie dijo la verdad cuando comentó: "La única manera de tener una vida de verdad es comprometiéndote con ella como loco". A medida que me ido haciendo mayor he aprendido una cosa: la vida te devuelve lo que tú le llevas. Da lo mejor de ti. La otra noche, mientras cenaba con unos amigos, empezamos a charlar sobre ponerse objetivos y metas. "¿Pero, qué sentido tiene ponerse objetivos cuando la vida es tan impredecible?", me preguntó uno de mis amigos. Yo le respondí: "Que la vida sea impredecible no significa que no debamos ejercer nuestro derecho y nuestro poder para ser grandes. Define tus objetivos. Traza tus planes. Ponte en acción y persigue tus sueños. Eso es lo que significa la responsabilidad personal. De eso trata. Pero una vez que lo has puesto todo de tu parte, déjalo fluir y permite que sea la vida la que haga el resto".
DISFRUTA DE LA
VIDA: Todos nos tomamos la vida muy
en serio, pero, al final, el multimillonario acaba enterrado al lado del
barrendero. Todos acabamos siendo polvo. Por lo tanto, divirtámosnos un poco.
Mignon McLaughlin dijo: "Pocos de nosotros somos capaces de escribir una
gran novela; pero todos podemos vivirla".
Al final,
el multimillonario acaba enterrado al lado del barrendero. Todos acabamos
siendo polvo. Por lo tanto, divirtámosnos un poco.
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