Siéntete asombrado por esta existencia, asombrado por
el aliento, asombrado por esta vida.
Muchos de nosotros preferiríamos oír hablar de un
sueño, de cómo podría ser, de cómo algo podría cambiar. Pero yo hablo de algo
tan valioso que ni siquiera todo el dinero del mundo lo podría reemplazar:tu
vida. ¿Sabes cómo ver el valor del regalo que se te ha dado?
¿Qué significa conocerte a ti mismo? Conocemos a
nuestros amigos mejor de lo que nos conocemos a nosotros. Si quieres conocerte
a ti mismo, hay un modo de hacerlo y empieza por reconocer tu existencia, por
reconocer tu corazón, por reconocer esta posibilidad en tu vida.
Quítate los lentes de lo bueno y lo malo. Obsérvate a
ti mismo y verás el regalo de una existencia. Sólo falta aceptar verdaderamente
ese regalo. Cuando puedo ver la más maravillosa y preciosa de las realidades,
mi corazón empieza a bailar.
Todo lo que podrías querer o necesitar está aquí
mismo. No hay duda sobre si esa belleza está dentro de ti o no; está dentro de
cada uno. La única diferencia es que hay quienes la han sentido, personas en
cuya vida se ha manifestado, y personas en cuya vida aún no lo ha hecho.
En este momento llamado “ahora” está teniendo lugar el
mayor de los milagros: estás vivo. Este momento encierra la posibilidad más
hermosa: puedes enamorarte de este aliento que entra en ti trayéndote la vida,
el amor, la comprensión, el consuelo y todo lo que podrías necesitar jamás.
Se está desarrollando la historia más hermosa, y es tu
historia. Nadie más puede narrarla. La petición de tu corazón es muy sencilla:
siéntete satisfecho, vive en la alegría, vive en paz.
Tú también tienes todo lo que necesitas. Se encuentra
dentro de ti. Todos los días —incluso cuando te sientes triste o apesadumbrado—
hay una alegría inmensa dentro de ti, esperando a que la descubras.
Soy consciente de que dentro de mí reside “El que
siempre he buscado”. Cuando me siento solo, sé que no estoy solo; cuando afuera
está oscuro, sé que existe una lámpara.
El viaje de la satisfacción es muy sencillo. Tú. Tú la
tienes tanto si decides que quieres experimentarla como si no. Incluso aunque
decidas que no quieres sentirla, sigues teniéndola. Tienes la posibilidad de
sentirte satisfecho. En eso consiste el viaje. ¿Cómo lo sé? Lo he sentido.
Quiero señalar que en tu vida está pasando algo que es
más importante que la suma de todos tus logros y tus fracasos. ¿De qué se
trata? Muy simple. Es el ir y venir de cada respiración. Ése es el mayor
milagro que jamás podrás presenciar. Nunca habrá en tu vida un milagro mayor
que el ir y venir de cada respiración. No te abandona en los momentos
difíciles. Y es algo que nunca juzga. Cada respiración trae consigo la
posibilidad de sentirse satisfecho. Cada aliento trae consigo la posibilidad de
sentirse en paz.
Sé que todos tienen su propia idea de lo que es la
paz. Cuando las personas oyen la palabra paz, piensan en la paz mundial, en que
no haya más guerras. Contémplalo desde otro ángulo y entonces verás la
verdadera paz. La paz es algo que se manifiesta en el interior de los seres
humanos.
Tu corazón, tu ser, tu propio ser, te lo ha estado
diciendo una y otra y otra vez: “Vive en paz. Siéntete satisfecho".
Estar satisfecho. Sentirse en paz. Comprender.
Disfrutar de esta vida. No juzgues este viaje por los fracasos ni por los
éxitos; considéralo como el más valioso de los regalos. Es el regalo más
valioso que se podría dar a un ser humano. Y aquí está, lo tienes. Es la suma
realizada de todos los deseos. Es todo lo que siempre has querido y siempre querrás.
Ese lugar dentro de ti es donde no hay dudas ni
preguntas, donde hay claridad y comprensión, donde hay una celebración de la
vida y tú eres bienvenido. Se te invita a formar parte de la celebración de la
existencia. Eres el único que puede ir ahí. Nadie más puede hacerlo; sólo tú.
Está hecho para ti.
Todos nosotros podemos experimentar esa paz en
nuestras vidas cada día; no mediante palabras, conceptos o ideas, sino de forma
real. La paz de la que hablo es la que algunos han sentido incluso en medio de
una lluvia de proyectiles.
No se trata de una religión, sigue la religión que
quieras; se trata de encontrar ese lugar dentro de ti del que aún no has
disfrutado. No estoy aquí para ofrecerte fórmulas. Yo puedo ponerte en contacto
con la paz que hay en tu interior. Por muy imposible que parezca, está
sucediendo justo ahora. En algún lugar del mundo, alguien se está poniendo en
contacto con esa belleza que llevas dentro. Y no es de extrañar que cuando una
persona siente la belleza interior lo primero que diga sea: “Gracias. Gracias por
dejarme sentir paz dentro de mí”.
Vive, respira. No necesitas vivir con miedo, pero sí
con alegría, con esperanza. Dentro de ti hay un océano que quizá parece
desolado. Quizá se siente sin esperanza, sin bondad, sin razón para la
felicidad.
Pero profundo dentro de ti, innegablemente, algo
retumba, llora, quiere nacer. Permítele venir al gozo. Permítele venir a la
esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario